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DF 47 Es
importante considerar que, entre octubre de 1911 y el final de 1912, el
padre Alberione propone a los seminaristas de Alba un curso de
meditaciones sobre el Símbolo de los
Apóstoles.
Probablemente la meditación titulada
«Y en Jesucristo, su único Hijo,
nuestro Señor» (pp. 75-83), dirigida el 14/01/1912 a todo el seminario
de Alba, es la exposición del esquema «Jesucristo es». Las meditaciones de este ciclo constituyen
un cuadro importante de referencia para la teología del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo de Donec formetur Christus in vobis.
DF 48 El
esquema de meditación sobre Cristo Camino, Verdad y Vida nos permite
considerar otra dimensión del empeño y del proceso de discernimiento del
padre Alberione: la búsqueda de nuevas respuestas a las nuevas
necesidades de los tiempos no sólo a través de los ejercicios
espirituales, sino también mediante un trabajo en equipo.
La devoción al divino Maestro es
secreto de altísima espiritualidad, de la más
alta vida mística, pues nos hace adherirnos a
Jesucristo con toda nuestra persona y nos lo
hace asimilar y luego darlo en su totalidad. No
hace creer en su doctrina y nos la hace
predicar, nos hace vivir sus ejemplos y
propagarlos, nos nutre de su gracia y nos la
hace comunicar.
Circular del p. Alberione a las
comunidades paulinas
28 de octubre de 1936
“Primer domingo de mes, dedicado
al Divino Maestro”
Reproducimos la parte pertinente de la carta del
padre Alberione, enviada a las Comunidades
Paulinas, el 28 de octubre de 1936.
“Proponemos
que se dedique el primer domingo del mes al
Divino Maestro; esta práctica nos viene de la
divina voluntad, (de ello) tenemos un signo
físico, sensible al ojo, al oído y al tacto.
Ruego a los
sacerdotes, a los profesos, a las profesas,
apenas llegue esta carta, tomarla como una
cordialísima invitación de Jesús Maestro yen lo
posible comenzarla a ejecutar desde ya.
Modalidad: En breve, se debe honrar a Jesús
Maestro Camino, Verdad y Vida; y unirnos a El
con toda la mente, la voluntad y el corazón.
Muy bien si
ese día se realiza el retiro mensual,
diversamente que se haga una instrucción sobre
el Evangelio, la Misa solemne, la hora de
adoración, dedicada a examinar el mes y a los
propósitos.
Donde sea
posible, hacerla con solemnidad exterior:
exposición
del Santísimo, procesión, con cantos, música y
adornos.
El Divino
Maestro vendrá en medio de sus hijos y
discípulos
con su luz,
su consuelo y la abundancia de gracias. En
Cristo, Camino, Verdad y Vida”.
Sac.
Alberione
(De Carissimi in San Paolo, p. 77).
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