LECTIO  DIVINA

"Hermano, dedícate a la lectio de las divinas Escrituras"(Orígenes)

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Nota: Recuerda que puedes omitir, este comentario, pues tú realizarás tu propia Lectio, y sabemos que una de  las características de la Lectio Divina es que "La Lectio es personal"

 

Sugerencias para tu Lectio Divina

Primer paso

  • Invoca al Espíritu Santo para que él sea tu Maestro en este momento  de tu Lectio Divina.

  • Puedes leer lentamente el texto, una y otra vez, deteniéndote en los verbos que se repiten, personajes más  sobresalientes.

  • Te sería de utilidad leer comentario que hacen los Santos Padres de esta cita bíblica.

  • Interiorízate en el contexto histórico, geográfico de la situación que se nos narra.

  • Te pueden ayudar las Concordancias bíblicas que se te ofrecen

  • Si puedes, trata de recordar dónde, en la Biblia se repite otro texto   paralelo, una  situación semejante.

  • Recuerda que en este momento estás leyendo a Dios, y es El quien te habla.

  • En este contacto con la Palabra, trata de permanecer unos 15, 20 m.

  • Comprobarás como la naturaleza,  que cambia lentamente de una  estación a la otra sin darte cuenta, así tú  lentamente irás introduciéndote en el momento de la  Meditatio, casi sin darte cuenta. (Ver más amplio Lectio)

Segundo paso

 

          Como dice S. Ignacio "Donde encuentres devoción: quédate allí".

En este momento experimentarás como S. Teresita que con una palabra o dos, con un versículo o dos,  el Señor ya  "te  tocó"  te regaló su enseñanza, ya posees el alimento  para "rumiar" durante tu jornada.  "El Espíritu Santo les recordará todo..." y vendrán a tu   memoria palabras del   Señor que te  revela  el  sentido del  texto, y   comprenderás que  "La Biblia se explica con la Biblia".  Experimentarás  el deseo de hablarle al Señor y ahora es cuando estás  entrando por el camino de la  Oratio.(Ver más amplio Meditatio)

Tercer paso

        En este momento experimentarás que Dios ya te ha dirigido su Palabra. Orar es dirigirse a Dios con amor  devoto y humilde, por lo tanto, cuando  quieras orar, entra   solo en la  soledad de tu  corazón. La Oratio nos capacita para dialogar con Dios y nos permite conquistar su amistad,  dado que ordena a El  nuestro amor.  En la Lectio, Dios nos habla a nosotros, en la  Oratio nosotros hablamos  a Dios. La Oratio es diálogo con Dios.  Cuando lees, el Esposo te habla; cuando  oras, El te  escucha. Evagrio Póntico, gran maestro en los caminos del espíritu, enseña que así como la   Biblia posee una  letra  y un espíritu, así lo posee también la  Oratio. Por eso presenta un  aspecto "práctico" y  otro  "espiritual ".

 Evagrio señala que  la Oratio sólo es posible si se lleva una vida según Dios:

        "Se ora en  espíritu y en verdad  cuando se alaba a Dios

         únicamente por él, es decir, por amor; 

        quien ama a Dios, dialoga siempre con El  como con un Padre".

 

    Trata  de dirigirte al Señor con las mismas palabras del texto que has  leído, meditado;   haz como dice S. Agustín :  "No digas nada a Dios sin las palabras de Cristo, como el Padre no te dice nada sin El".(Ver más amplio Oratio)

 Cuarto paso

     En este 4º escalón de tu oración en Lectio Divina: Comprenderás que la  Contemplatio es una experiencia  exquisitamente personal. En esta mirada contemplativa podrás fijarte en los infinitos misterios de Dios y  experimentar el "Dios conoce mi nombre", "Dios me invita", "Dios me  habla", "Dios me llama", "Dios me ama". Percibirás a Dios y casi lo tocarás como decía San Bernardo.San Isidoro de Sevilla  ha definido la Contemplatio como "alegría de vivir  sólo para Dios";  y  Guigo II  la ha descripto  como "elevación a Dios de  un espíritu lleno de esperanza  por gustar  las  alegrías de la  dulzura  eterna".

      Esta oración de silencio, de reposo, de presencia de Dios, de fe pura,  oración únicamente del corazón en la  que tanto la mente como los labios   permanecen sosegados y únicamente se da un fijar la mirada en el Señor;  mientras el corazón se ensancha en oración silenciosa y la voluntad trata de  alcanzar la unión con la voluntad de Dios. "Se toca a Dios no con la mano, no con el amor, no con los sentidos, sino con la fe, en cierto modo creer   es ver".(S. Bernardo)(Ver más amplio Contemplatio)